Bronx World Film Cycle, Invierno de 2013

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Imagen Original: Walter Krochmal
Digital Compositing: Jennida Chase and Hassan Pitts
Foto Álbum en Flickr:
Foro con el Cineasta
@ Bronx World Film Cycle 2013

Bronx World Film Cycle 2013: Tres años de existencia

Para el Evento de Cine y Multiartes Con Sabor Centroamericano en NYC
 

Walter Krochmal

 

«En el futuro, probablemente verás cada vez menos de lo que reconocemos como cine en pantallas de multiplex y más en teatros más pequeños, en la Internet, Y, supongo yo, en espacios y circunstancias que no puedo predecir».

 

(Martin Scorcese, en una carta abierta a su hija Francesca Scorcese publicada en L’Espresso)

 

Bronx, Nueva York. 15 de abril de 2014. – Estas palabras perceptivas por el maestro cineasta me zumban en los oídos cuando pienso en el hito de un tercer año de existencia para Bronx World Film, el cual celebramos con nuestro evento anual del Ciclo el 14 y 15 de diciembre recién pasado. Expresan de forma sucinta mi pensamiento cuando comenzaba a imaginarme la organización hace muchos años, y entre más lo pienso, más hondo me cala: Estamos aportando a construir el futuro… y (nadie se lo hubiera esperado) mucho se parece al pasado.

 

Nos lanzamos en 2011 en La Nacional (Sociedad Benévola Española), sita calle 14 de Manhattan, nuestro espacio anfitrión desde entonces. El concertar una alianza con esta sociedad histórica de Nueva York, el último vestigio de la colonia española en Manhattan, nos dio por otro lado la libertad de planificar y enriquecer el Ciclo, nuestro programa insigne. El local multiuso con su sala de proyección/teatro, galería y espacio de recepción, así como las muchas comunidades a las que presta servicios tanto hispanas como no hispanas, forjaron el evento de hoy que consta de una exhibición de cine de conservador acompañado de una exhibición de arte, presentaciones dramáticas y teatrales, un despliegue de artesanías y una degustación de bocadillos típicos. Cada año se define mejor la firma del evento, con algo de feria de pueblo y algo de aldea global de las artes. El enfoque en el cine de Centroamérica en un entorno inspirado por esa región, junto con obras por realizadores locales y del mundo entero, nos ha ayudado a crear una impronta estética fuerte que también puede prestarse a esos espacios «que no puedo predecir» del Sr. Scorcese.

 

Dimos otro paso figurado al matrimonio entre pasado y futuro/presente en 2013 con la primera obra admitida, el corto titulado La invasión. Su artífice, un joven guatemalteco de ojo agudo llamado Jaime Fernández, expresa una sensibilidad arquetipalmente centroamericana filtrada por la tecnología actual. Apunta el lento de su iPhone a una batalla entre los insectos voladores y las mascotas que tiene en su traspatio, monta una narrativa dramática en ascendente, la dramatiza con una partitura tipo World Music y destila… una mini épica, «sin actores y sin presupuesto». La invasión estableció el tono. Luego encontramos obras ubicadas en el reino de la naturaleza. Uno de los cortos es el montaje de imágenes captadas por una cámara enlazada a un microscopio. Exhibimos muchas obras producidas por colectivos, este último fenómeno cada vez más común por la crisis económica mundial y haciendo eco de la colonia de hormigas que protagoniza La invasión.

 

El Ciclo se forma en su espacio anfitrión. La programación llega de lugares inesperados, a veces a última hora y produciendo nervios. Siempre hemos exhibido obras de cine danzístico, pero este año se asomaba diciembre y no encajaba nada. A última hora apareció Deirdre Towers con dos cortos de su manos. A los dos cortos les dimos su estreno. Curiosamente, ni la realizadora misma las había visto en pantalla hasta ese momento. Localizamos obras de gran calidad en dibujo animado, cine de corte político y obras mediterráneas, de Medio Oriente, de Europa Oriental, de Escandinavia y de otros paraderos. Muchas llegan por la creciente red humana de artistas de todo el mundo que nos apoyan y entienden lo peculiar de la fusión y la misión que nos hemos trazado.

 

Bronx World Film exhibió 34 obras por 22 realizadores de 8 paìses distintos, durando desde un segundo hasta extensión largometraje y en los géneros reality, drama de suspenso, vanguardia y todo un arcoiris de estilos. Presentamos un grupo de músicos de calibre mundial, cantantes e intérpretes, una grupo de danza y un grupo de poetas y actores, fortaleciendo y ensanchando los lazos comunitarios en todas las disciplinas que nos toca cultivar para fomentar la industria cinematográfica local. A medida que se difundía la noticia del Ciclo, unos amigos donaron los bocadillos, centroamericanos del área de Nueva York que no sabían del programa llamaron para indagar registrando grados varios de sorpresa, y algunos llegaron a ver las películas. Los círculos de los varios cineastas comenzaron a hablar del tema en nuestras plataformas sociales y cuando menos acuerda… llegó el día.

 

Desde altas horas de la madrugada del sábado 14 de diciembre cayó una nevada fuerte sobre la ciudad. Aun así, abrimos nuestras puertas a media mañana como se había programado y terminado todo, recibimos el público más nutrido diverso hasta la fecha, unas 200 personas en 2 días y sin contar los artistas. Los concurrentes se sentaron en la parte de atrás del auditorio para ver, respetuosos y atentos, hasta el Foro con los Realizadores del domingo. Quienes habían esperado al parecer toda una vida el estreno de The Grasslands, épico largometraje del Bronx por Chris Raffaele, irrumpieron en vítores cuando el productor Giancarlo Lorusso explicó que se tardaron 10 años en hacerla, y que se hizo por menos de medio millón de dólares. Un cineasta de los presentes dijo sencillamente que las películas «se le graban a uno». Otro, respondiendo a un comentario sobre la imposibilidad de subtitular uno de los cortos por su denso vernáculo, ripostó que la destreza del narrador hacía innecesarios los sibtítulos.

 

En nuestro tercer año de existencia, ya podemos preciarnos de un evento de cine de fuerte idiosincracia que se ha labrado su espacio en el terreno artístico de Nueva York. Hemos cultivado la sensación de intimidad y la proyección al espectro de la creatividad y el emprendimiento humano, confluencia necesaria para que prosperen las industrias del cine de ensayo. Creemos que eso ahorá nos permitirá aprovechar inteligentemente el recurso inagotable de la imaginación humana. He ahí la clave para dinamizar el potencial comunitario en pos del crecimiento y la prosperidad sostenidos, acarreando consigo todo un mundo de posibilidades. Hoy tenemos la oportunidad de madurar en este momento por nuestro enfoque temprano en «espacios y circunstancias». En un plazo relativamente corto, hemos derivado un programa de tamaño variable y portátil que cualquier comunidad puede crear con sus propios recursos y artistas. Hemos recopilado un catálogo único de obras en cine de ensayo para muchos públicos distintos. Comenzamos a valernos de espacios públicos y privados subutilizados que se acoplan a nuestros programas y los convierte en locales de exhibición a costo bajo; también hemos ayudado a abrir espacios para comunidades vibrantes de la localidad que no tienen voz fuerte en el ámbito artístico neoyorquino, tomando como punto de partida la comunidad centroamericana. Estos logros sin duda nos infundirán energía entrando a un año de mucha importancia, con el objetivo de fortalecer nuestras estructuras administrativas y seguir dejando nuestra marca en la ciudad que amamos y en el mundo del cine.